Ingredientes que necesitamos:
Deliciosa mousse de chocolate blanco, no resulta empalagosa y magnífica textura esponjosa , no olvides darle a "Me Gusta" si te hemos ayudado a preparar el Mousse de Chocolate Blanco.
Preparación:
Romperemos los huevos y nos quedaremos con la yema, la apartamos en un cuenco, en el vamos a batirlas, luego le añadiremos la nata y lo batiremos
hasta que queden con una mezcla uniforme y la reservaremos en la nevera.
Para aquellos que no pueden, no les gusta, e incluso les apetece probar diferentes maneras de hacerlo, os traemos la receta de la mousse de chocolate sin huevo...
Una receta que nos hará disfrutar como niños, no quieras perder la oportunidad de disfrutar de la cocina sin ensuciarte...
Mousse de menta, un mezcla de sabores que os sorprenderá...
Una receta para esos momentos especiales de comida familiar, e incluso con amigos, sorpréndeles con esta exquisita receta...
Mousse de chocolate con galleta, perfecta para los peques, es una receta que gusta y os gustará...
Magnífica receta de mousse de chocolate con turrón, para disfrutarlo en compañía...
Una receta verdaderamente sencilla y rápida de hacer, que no se te escape ningún paso...
HISTORIA DEL CHOCOLATE
La historia del chocolate es un apasionante viaje que comienza hace miles de años y que une culturas, continentes y tradiciones. Su origen se remonta a Mesoamérica, donde civilizaciones como los olmecas, considerados los primeros cultivadores de cacao hacia el año 1500 a. C., descubrieron las propiedades del fruto del árbol Theobroma cacao, cuyo nombre significa “alimento de los dioses”.
Más tarde, los mayas y aztecas otorgaron al cacao un valor sagrado y simbólico. Los mayas preparaban una bebida amarga a base de cacao molido, agua y especias, que se consumía en ceremonias religiosas y rituales importantes. Para los aztecas, el cacao era tan valioso que sus semillas se utilizaban como moneda. El emperador Moctezuma, según las crónicas, bebía grandes cantidades de esta bebida energética, aromatizada con vainilla y chile, creyendo que aportaba fuerza y vitalidad.
La llegada del cacao a Europa se produjo en el siglo XVI, tras la conquista de América. Fue Hernán Cortés quien introdujo el cacao en España, donde inicialmente se mantuvo como una bebida reservada a la nobleza y a los círculos religiosos. Para adaptarlo al gusto europeo, se añadió azúcar, canela y otras especias, transformando la bebida amarga original en una preparación dulce y más agradable al paladar. Durante siglos, el chocolate caliente se convirtió en un símbolo de lujo y refinamiento en las cortes europeas.
En el siglo XVIII, el chocolate comenzó a popularizarse gracias al avance del comercio y la mejora en los procesos de elaboración. Sin embargo, el gran cambio llegó en el siglo XIX con la Revolución Industrial. Innovaciones como la prensa de cacao de Coenraad Van Houten permitieron separar la manteca de cacao del polvo, dando lugar a nuevas texturas y facilitando la creación del chocolate sólido. Poco después, empresas suizas y belgas perfeccionaron las técnicas de conchado y mezclado, creando el chocolate tal y como lo conocemos hoy.
A finales del siglo XIX y principios del XX, nacieron las grandes marcas chocolateras y el chocolate dejó de ser un lujo exclusivo para convertirse en un producto de consumo popular. Se desarrollaron variedades como el chocolate con leche y el chocolate blanco, ampliando las opciones y los gustos del público.
Hoy en día, el chocolate es un alimento universal, presente en todo el mundo y asociado tanto al placer como a la cultura gastronómica. Desde su origen ritual hasta su papel actual como símbolo de disfrute y tradición, la historia del chocolate refleja la capacidad humana para transformar un sencillo fruto en uno de los sabores más apreciados de la humanidad.
Menú 1 - de Ensalada, hamburguesa y Mousse de chocolate blanco
Entrante: Nachos con guacamole.
Primero: Ensalada Mixta con caballa, tomates, lechuga y maíz.
Segundo: Hamburguesa con patatas
Postre: Mousse de chocolate blanco
Te presentamos un menú pensado para disfrutar de una comida completa, equilibrada y llena de sabor, ideal para cualquier ocasión.
Comenzamos con unos entrates esquisitos, nachos con guacamole. Seguimos con una ensalada mixta, fresca y ligera, elaborada con lechuga crujiente, tomate natural, cebolla, aceitunas y caballa, aliñada con aceite de oliva virgen extra. Un primer plato perfecto para abrir el apetito y aportar frescura a la mesa. Como plato principal, servimos una hamburguesa jugosa y sabrosa. Puedes basarte en recetas de hamburguesa .com. Preparada con carne de primera calidad y cocinada en su punto justo. Se acompaña de pan tierno, guarnición y patatas fritas, logrando una combinación clásica que nunca falla y que conquista tanto a mayores como a pequeños.
Para terminar la comida, nada mejor que una mousse de chocolate blanco, suave, cremosa y con intenso sabor, un postre elegante y delicioso que pone el broche dulce al menú.
Y para la merienda, proponemos unos churros recién hechos, dorados y crujientes por fuera, tiernos por dentro, ideales para disfrutar solos o acompañados de una taza de chocolate caliente. Puedes aprender en recetas de churros .com. Un final perfecto para seguir saboreando el día con un toque tradicional y reconfortante.
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